El vuelo del pájaro


Me acuerdo de mi hermano. 👨

No era un pájaro cualquiera; me llevaba quince años y, en esa brecha, construyó para mí un refugio de aprendizaje.

Guardo conmigo las largas horas de charla, sus "tics" del hombro son imágenes que aún conservo.

Me dio clases de boxeo para defenderme de "algún niño malo".

Me enseñó a manejar un auto a los 13 años, en complicidad con mamá y a escondidas del dueño del auto: mi otro hermano.  El tema, recuerdo, siempre fue la velocidad.

Fue mi asesor laboral; gracias a su ocupación de contador, me preparó para el examen de contabilidad en uno de mis trabajos. Con orgullo, aprobé y le gané el puesto a dos contadores públicos, a pesar de ser psicóloga. Ante cualquier crisis laboral, siempre estaba dispuesto a escucharme y me respondía con un sabio consejo, producto de su vasta experiencia.

Aprendía más cada día, a la luz de la luna flotando en el océano, al amanecer estaba practicando de nuevo, no es comer lo que importa sino volar. Este modo de pensar no es la manera con que uno se hace popular.

Siempre me cuidó, estuvo allí al partir mami.

Sin embargo, nuestra historia no fue lineal. Hubo un tiempo en que no lo quise, me dolió descubir que cobró esos cuidados al 'catafixiarlos' por un terreno que nuestra progenitora me había heredado. Primero me invadió el enojo, luego se transformó en decepción; sentí cómo mi ídolo caía de su pedestal y se hacía añicos. Pero el tiempo que todo lo acomada, trajo el perdón. 
Reflexioné que no me llevaré ningún bien el día que muera, tal como él no se llevó nada material.

Me enseñó a bailar; era un excelente bailarín, poseía un gran ritmo. Aprendí pasos de cumbia, salsa, mambo, chachachá y rock and roll. ♪♫♬
Un día hubo una fiesta aquí en la prisión,
la orquesta de los presos empezó a tocar,
tocaron rock and roll y todo se animó,
todo el mundo a bailar,
todo el mundo en la prisión,
corrieron a bailar el rock,
un amargado no quiso bailar,
se fue a un rincón y se puso a llorar,
llegó el carcelero y le dijo así:
“el rock de la cárcel es para gozar”.
La cosa es mover los pies y el cuerpo al compás de la música; no quiero ser amargada, quiero disfrutar ─dije mientras…

Una de las varias rutas del trabajo a casa pasaba por la suya; eso lo hacía sencillo cuando quería visitarlo y platicar o necesitaba una orientación. Ahora cuando por alguna razón cruzo por ahí, siento una extraña sensación dentro de mí; es complicado de explicar.

Nunca entendí el amor que le tenía a su vocho, era del 'año del caldo', creo que de 1980. 🚗

Varias veces me contó su mortificación por no saber en qué momento mamá se embarazó de mí; siempre me pareció simpática esta anécdota recurrente. Él idolatraba a nuestra madre, pero no más que yo.

Su ejemplo de cuidar la salud y hacer ejercicio fue una enseñanza fundamental en mis hábitos actuales.

⎼ Quiero aprender ¿cuándo podemos empezar?
⎼ Lo que necesitas es seguir encontrándote a ti misma un poco más cada día, debemos intentar la superación de nuestras limitaciones en orden y con paciencia. Somos libres de ser lo que queremos.
La libertad es la misma esencia de tu ser.

Me dejó como una alumna con un deseo devastador de aprender

Mar, playa, arena, amanecer, anochecer, cosas que me hacen sentir libre y aprendí a amar.

Esta vida sin su presencia representa un pequeño vacío en mi alma.

Voló a la eternidad a reunirse en el más allá con ella.  🐦

¡¡Qué feliz debe estar!!

Una gran Dama

Ella es una gran dama, madre de cuatro hijos, 3 chamacas y un chamacon, abuela de 8 nietos, esposa de uno de mis hermanos, el más cercano a mí

Su vida ha sido una gran aventura, llena de grandes experiencias, sin duda alegrías, pero también sinsabores.

Me lleva 10 años y ha sido alguien muy importante en gran parte de mi vida, durante más de 45 años, creo que es claro cuánto amo a mi hermano, a mis sobrinos y ni qué decir de cuánto adoro a esos 8 sobrinos nietos.

Pero tal vez pueda dudarse cuánto quiero y aprecio a mi cuñada, compañera de vida de mi hermano, espero hoy aclarar el tema.

Si algo a mí sí me queda claro es que la quiero mucho y la admiro. Admiro su dedicación de muchos años a su lucha diaria, a su entrega a un trabajo, que probablemente algún tiempo no la tuvo tan cerca de sus enanos, pero que gracias a ese trabajo y a esa chinga diaria pudo apoyar con el sustento económico a la familia, para cuatro hijos era muy necesario, ya que sin duda no somos unos Arrigunaga.

Aún recuerdo cómo tenía que viajar primero a Kinchil, luego a Acanceh, entre mis memorias está la vez que la fui a buscar con los chiquitos a su trabajo en un volcho, (ya no recuerdo si fue una o varias veces) hasta que logró su cmabio a una clínica en Mérida.

Y es que solo ya adulta puedo reflexionar y valorar la friega que es la atención al público, en especial en una clínica de salud, no debió ser nada fácil eso de atender gente enferma, seguramente angustiada o en depresión, y eso es admirable, creo que su trabajo le dio satisfacciones pero me imagino que también le porporcionó muchos dolores de cabeza.

A lo largo de estos años he visto lo mucho que ama a su familia.

Ella es una mujer sensible, preocupona, atenta, servicial, trabajadora.

Le agradezco tenerla en mi vida.

No tengo palabras para agradecer su presencia y ocupación cuando me he puesto mal, por ejemplo: en la recuperación de una operación, ella estuvo al pie del cañón y muy pendiente, sin duda sus cuidados fueron reconfortantes.

Para mí, mi cuñada Landy es una guerrera, que a pesar de todos los obstáculos que la vida le ha puesto, los ha superado y hoy aquí está, gracias a Dios.

Aquí la tenemos con nosotros para celebrar 1 año más de su vida en la nuestra.

Que Dios te bendiga y te conserve muchos años aquí, en esta familia imperfecta pero que sin duda te ama del infinito y más allá.